Mi abuela Pita

La madre de mi progenitora era menuda, delgadita, de cabello largo y rizado, que juntaba en un moño en la nuca. Tenía los ojos grandes, negros y una nariz ligeramente respingada. Quien ha visto fotos de ella de joven, y quienes la conocimos ya no tan joven, podemos decir que fue la mujer más guapa de nuestra familia

VAIVÉN | ¿Cómo hacen para perdonarse todo lo que no fueron?

Yo quería ser astronauta, no lo recordaba tan nítidamente hasta estos días de encierro, en los que la remembranza me llevó a mis años de niñez. Rememoré que siempre anhelaba ir a casa de la abuela a ver las estrellas en la noche despejada, la intención de salir de este planeta, volar mas allá de los visible, era una tentación fidedigna que, al final (aunque también era una alegoría en mi vida para escapar de momentos difíciles), ir más allá de lo terrenal siempre fue una ilusión.