Un Nietzsche poliédrico

“Muy apreciado señor consejero privado:

Espero que no se tome a mal mi asombro

por no haber recibido ni una palabra de usted

sobre mi libro recientemente publicado ni que

se moleste por la franqueza con la 

que le expreso este asombro”.

Carta de Friedrich Nietzsche a su Maestro Friedrich Ritschl,

Firmada en Basilea el 30 de enero de 1872.  

El presente texto continúa, en alguna medida, lo que escribí con el título Un Nietzsche para pasado mañana (publicado en este mismo espacio); esto en varios sentidos, uno de ellos, el de que ahora me ocupo de un libro mencionado en mi escrito anterior: Nietzsche actual. Reflexiones ineludibles sobre un clásico intempestivo (Universidad Iberoamericana, México, 2021).

Otro es el de que aquí prosigo lo que expuse en la Casa de la cultura de Ahualulco de Mercado, Jalisco; de hecho, profundizo, valiéndome por supuesto del libro que nos presenta a un Nietzsche de muchas facetas; poliédrico, pues.  

Aparte del Prefacio (Un Nietzsche para el siglo XXI), firmado por Germán Cano, filósofo español y que es uno de los mayores conocedores de Nietzsche y del Prólogo (Nietzsche actual. Reflexiones ineludibles sobre un clásico intempestivo, firmado por los coordinadores del libro, Paula Arismendí Mar (filósofa y coordinadora de la Licenciatura en Filosofía de la Universidad Iberoamericana) y Pablo Lazo Briones (profesor también de la UIA e investigador del Sistema Nacional de Investigadores, SIN), el libro lo componen diez ensayos de nueve autores distintos y una autora.

Todo un caleidoscopio que nos hace mirar perspectivas distintas sobre Nietzsche, siempre tan actual, como se lee en el subtítulo del libro.

Portada de ‘Nietzsche Actual. Reflexiones ineludibles sobren clásico intempestivo / Universidad Iberoamericana.

Doce ópticas diferentes sobre un mismo Nietzsche, ya que el Prefacio y el Prólogo son, también, dos ensayos sobre el filósofo de los grandes bigotes.

No puedo detenerme en lo que cada autor y autora nos ofrecen para repensar a Nietzsche no para ahora sino para pasado mañana ; pero sí me ocuparé de por lo menos de cuatro de los ensayos que más llamaron mi atención, sin demeritar a los otros, claro está.

Al tiempo que haré algunas referencias a mi exposición de Ahualulco, para hacer así algunas mediaciones con el presente texto.

Bien, quiero hablar, de forma muy sintética, del texto de Gonçal Mayos, filósofo catalán: ¿Cómo Nietzsche supera el nihilismo y deviene antinihilista?; así como sobre el ensayo tan singular de Ángel Octavio Álvarez SolísNietzsche’s Kitchen. Prolegómenos para una filosofía de la alimentación y, finalmente, del escrito de Silvia L. GilNuevos sentidos políticos a partir de Nietzsche.

Pero no quiero dejar afuera de esta reflexión el ensayo de Dante Ariel Aragón MorenoAsí habló Maquiavelo: potencia agónica y política desviada en tiempos de pasiones tristes

El primero aborda uno de los puntos nodales de la filosofía nietzscheana: el nihilismo; al tiempo que nos ofrece una lectura de cómo es que Nietzsche superó dicho escollo. Me ocuparé de dicho escrito al final.

Ilustración: BP Proyecto Lemu.

Mientras que el segundo se ocupa de algo marginal, hasta cierto punto, el tema de la fisiología y la dietética como un modo de ser otro que apunta hacia algo que hoy es fundamental, y que Nietzsche vislumbró, desde el siglo XIX, como de suma importancia: la buena alimentación.

Y el tercero ofrece una lectura bastante diferente de Nietzsche, considerando la política, en particular su crisis actual y el feminismo. Dando un paso más allá del clásico rechazo hacia Nietzsche por parte de no pocas feministas.

¿Qué decir sobre la relación entre Nietzsche y Maquiavelo?, impensada, de alguna manera; tema del que se ocupa, precisamente, Dante Ariel.

Todos nos presentan un Nietzsche no solamente diverso sino también un Nietzsche todavía por venir; es decir, un Nietzsche para pasado mañana.

Señalándonos, así, un camino todavía por recorrer en lo tocante al pensamiento nietzscheano que sigue dándonos de qué hablar y sobre todo qué proponer para salir de nuestros callejones sin salida. 

Rescataré lo más sustantivo de estos cuatro textos.

Mi intención solamente es incitarlos a leer el libro y de ninguna manera sustituir su lectura; de ahí que diga apenas lo indispensable de los textos señalados, pero no sin dejar de decir lo más sustantivo de la propuesta que cada autor y autora nos hacen sobre el autor de Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie.  

Dejo para el final el texto de Gonçal Mayos, ya que es sobre el que más me extenderé.

Ilustración: Tulio Fagim / Pinterest.

Empiezo, pues, con el ensayo de Ángel Octavio: su virtud es que nos trasmite de manera más que elocuente un tema poco tratado y que, sin embargo, jugó una enorme relevancia en la vida y obra de Nietzsche: la cuestión de la salud, relacionada con la mesa, es decir, con la comida.

Tema que la pandemia de la Covid-19, provocada por el Sars-Cov2, puso en primer plano en todo el mundo y particularmente en países como México, en los que, por razones sociales, económicas y política, carecemos de una buena alimentación.

Al respecto el autor nos dice, antes de cerrar su ensayo con una cita de Nietzsche, que:

“La filosofía es así una dietética, preventiva y curativa, que aspira a la salud, a la gran salud, como explicó en La genealogía de la moral. Aspirar a la reducción de la enfermedad y combatirla con la propia vida implica afirmar la densidad del presente. Así, la vida es aprender a estar en el presente por medio de la superación dietética de la enfermedad. No estar enfermos para el presente. Pensar la voluntad de vida como voluntad de salud. La vida como efecto del saber y del sabor, ya que la filosofía se come, se vive, se estiliza en el cuerpo de cada singular o, de lo contrario, se convierte en una nueva teología, en un saber de curas, en una administración nutricional del alma. Este arcano hipocrático, lo supo el Nietzsche de juventud y lo mantuvo toda su vida: la filosofía no solo se come en los libros” (pp. 44-45; y cierra con una cita de Nietzsche correspondiente al V. I de las Obras completas, p. 758, que sería bueno leyeran, ya que confirma los asertos de nuestro autor respecto a la filosofía, la vida y la dietética y más).

Ahora hablaré del texto de Dante Ariel.

¿Nietzsche con Maquiavelo?

Pues sí, esa es la lectura que nos ofrece, para así encontrar una salida, por medio de los dos autores ahora clásicos, a estos tiempos de “pasiones tristes” (término que toma de Spinoza).

El eje conductor aquí es la política, una de liberación, pero más allá o más acá de absolutos y dogmatismos; a esto nuestro autor le llama “política de desviación”.

De ahí que cierre su ensayo así:

“Por último, el significante ‘torbellino’ cercano más al gran Demócrito que al especulativo Epicuro,[1] me sirve para ensamblar la propuesta de desviación estética nietzscheana y la salida política maquiaveliana. Ambas se necesitan al grado que una sin la otra es tan ciega como la otra vacía por sí misma. La estética reclama un cuerpo social y la política un espíritu estético: estética desviada y política desviada en despliegue beligerante y a través de un torbellino virtuoso. Quizá esto último es lo único que resta a nuestra disposición en medio de tornados pandémicos y de tiempos de pasiones tristes” (p. 223).    

Ahora voy con el texto de Silvia L. Gil: lo primero que quiero decir y que me sorprendió, gratamente, ya que es más común leer por parte de las mujeres, sobre todo feministas, un abierto rechazo de Nietzsche.

Silvia se mueve en otra tesitura. En la de apoyarse en Nietzsche, precisamente, para las luchas de nuestro tiempo, en el que la lucha de las mujeres es de suma importancia.

No es casual que en su ensayo rescate del olvido la trascendente movilización de las mujeres en el país; está hablando de la marcha del 24 de abril de 2016.

Por mi parte, recuerdo que dicha marcha se dio en el contexto de una gran movilización no solamente nacional, sino mundial; antes de la pandemia y que en esta lucha el tiempo es, ahora, el tiempo de las mujeres.

Silvia nos plantea varias preguntas que son fundamentales, no solamente para la lucha de las mujeres, sino para cualquier movimiento de liberación: hoy tan indispensable si pensamos en la aguda crisis por la que atraviesa México y el mundo todo.

Imagen de la marcha ‘Vivas nos queremos’ del 24 de abril (2016) antes de partir hacia el Ángel de la Independencia
(Foto: Ángel Ruiz / El País).

Cito a la autora:

“[…] Aquí las mujeres empiezan a hacer preguntas: ¿Qué justicia queremos? ¿Qué sexualidad queremos? ¿En definitiva, qué mundo queremos? Se trata de preguntas empujadas desde la fuerza afirmativa, en la que las miradas y juicios quedaron desplazados. Es la afirmación que no necesita a Otro para Ser, capaz de extraer su propia potencia. Es importante no entender este momento afirmativo como un momento ingenuo con el trabajo de las mediaciones o de repliegue identitario, sino que constituye el paso necesario para modificar las relaciones de poder cuando se ha vivido siempre en condiciones de subalternidad. Entonces las mujeres se juntan entre mujeres conscientes de la necesidad de nombrar y conocer de un modo nuevo […]”

Para, un poco más adelante, cerrar su ensayo de la manera siguiente y que pone a Nietzsche en el centro:

“Desde aquí podemos volver a la pregunta de inicio acerca de qué significa pensar con Nietzsche. Estar a la altura de Nietzsche, estar con Nietzsche hoy es tener el coraje de decir sí a la vida. Y decir sí a la vida es ser capaces de pensar de otro modo sin negar el dolor o la vulnerabilidad para crear una potencia que, como la de las mujeres, no pida permiso para desplegarse” (pp. 234 y 235).

Finalmente abordaré el ensayo sobre el que más quiero decir, por el tema: el nihilismo.

Y es que nuestra época es nihilista en muchos sentidos.

¿Cómo salir de ello?

Es justamente donde la lectura que nos ofrece Gonçal Mayos sobre el nihilismo y anti-nihilismo de Nietzsche es tan pertinente.

Resumiré lo que nos dice, tratando de entresacar sus principales líneas:

El autor pone el énfasis en el anti-nihilismo de Nietzsche, como la salida que se construye al nihilismo, que, de acuerdo con el propio Nietzsche, es la enfermedad espiritual de la modernidad misma.

Ilustración: Cinconoticias.

A través de un conocimiento bastante detallado de la textualidad de Nietzsche, nuestro autor afirma que toda la vida del autor de La gaya ciencia es en sí -y como consecuencia su filosofía-: “una guerra de guerrillas”; es decir, estratégicamente Nietzsche se va desmarcando del nihilismo y para hacerlo es que deviene antinihilista.

Para el efecto Gonçal Mayos divide la vida y la obra de Nietzsche en cinco periodos:

El primer periodo va desde el nacimiento de nuestro filósofo en 1844 hasta la publicación de su primer libro, problemático en sí mismo y lleno de malentendidos: El nacimiento de la tragedia o Grecia y el pesimismo. Aquí destaca la alianza de Nietzsche con Richard Wagner.

El segundo abarca de 1872 a 1879, en el que se consolida el carácter intempestivo de su filosofía, dedicándose a redactar sus famosas Consideraciones intempestivas; dejando inédita la más radical: Sobre verdad y mentira en sentido extramoral.

El tercero que va de 1880 a 1883 en el que, según Mayos, Nietzsche inicia una “acelerada evolución” en tres momentos, considerando tres años por cada momento. Estamos, quizás, ante el periodo más crítico, existencialmente hablando, de la vida del autor de Más allá del bien y del mal.

El cuarto es el de la floración del gran estilo de Nietzsche, abarca de 1883 a 1886 y tiene que ver con Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie.

El quinto va de 1886 a 1889. Periodo de grandes ajustes al tiempo que se da el derrumbe mental de Nietzsche

Pero ¿qué considera Gonçal Mayos como fundamental en la filosofía de Nietzsche?

Precisamente su posición antinihilista.

Que, citando a Nietzsche, nuestro autor define más bien en cuanto que: “El pesimismo moderno es una expresión de la inutilidad del mundo moderno, no del mundo y de la existencia”.

De ahí que, para Mayos, Nietzsche sea, fundamentalmente antinihilista pues.

Ilustración: PaintingMania.

¿Qué tienen en común todos estos ensayos tan diversos sobre el filósofo de los grandes bigotes?

El hecho de presentarnos un Nietzsche todavía por venir, es decir, un Nietzsche para pasado mañana en el que su tiempo todavía tiene que llegar a ser; para jugar con el subtítulo de su autobiografía, que toma su título, paradójicamente, del modo en como Poncio Pilatos se refirió a Jesús de Nazareth.

Cuestión bastante curiosa, por decir lo menos.

Esta dimensión de un pensamiento todavía por venir es lo que intenté poner en primer plano en mi charla de Ahualulco de Mercado, Jalisco; y sobre todo en el texto que resume y programa, sintéticamente, el Nietzsche para pasado mañana en tres tiempos:

El del Nietzsche juvenil, 1872El nacimiento de la tragedia o Grecia y el pesimismo.

El de la ruptura o transición de Nietzsche, 1878Humano demasiado humano. Un libro para espíritus libres.

Y el del Nietzsche maduro, 1883-1885Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie.

Con este pequeño programa no pretendo otra cosa más que invitarlos —aunque espero realmente incitarlos— a leer esas tres grandes obras del pensamiento nietzscheano, pues cada una merece no solamente ser leída —bien leída— sino ser estudiada y analizada con profundidad; para lo que un semestre no da, por muy intempestivos que pretendamos ser. 

De modo que, vayamos a leer dichas obras y actuemos en consecuencia con lo que en cada una nos dice el filósofo que es, al mismo tiempo y no sin paradojas de por medio, el más radicalmente ateo y el más creyente.

¿Acaso, su propuesta del Übermensch (Ultrahombre) no es la muestra más grande de amor a la humanidad?

No cabe duda, Nietzsche sigue siendo el huésped más inquietante de la modernidad y de la filosofía misma.

Hay mucho todavía que decir sobre él y su filosofía.

Mucho…

Necesitamos estudiarlo.

J. Ignacio Mancilla

Guadalajara Jalisco, colonia Morelos, a 25 de agosto de 2022.


[1] Nuestro autor introduce, aquí, la siguiente nota al pie: “Para la diferencia entre ambos y en relación tanto a Maquiavelo como a Marx, ver el ya citado Ruiz Stull, ‘Lucrecio’”.

Imagen de portada: Ilustración tomada de Ciencia del Sur.

2 comentarios sobre “Un Nietzsche poliédrico

  1. Parece que todos en todo momento fuimos abandonados, echados al abismo, sin un guía, ni brújula, ni un mapa.
    Sin una identidad es difícil iniciar la búsqueda, siempre postergada para después.
    El valor es comenzar hechos cenizas en la ignorancia más aguda.
    Debemos leer los caminos trazados para nadie y para todos.

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