"Porque también somos lo que hemos perdido"…

Inés M. Michel* 


Nota aclaratoria (in)necesaria (por J. Ignacio Mancilla):
“Los actos criminales
surgirán a la vista de
los hombres, aunque
los sepulte toda la tierra”.
William Shakespeare, Hamlet, Acto I Escena II.
“La tiranía de la intimidad lo
psicologiza y personaliza todo.
Tampoco la política se le sustrae…
La pérdida de la esfera pública deja
un vacío en el que se derraman intimidades
y cosas privadas. En lugar de lo público
se introduce la publicación de la persona.
La esfera pública se convierte con ello en un
lugar de exposición. Se aleja cada vez más
del espacio de la acción común”.
Byung-Chul Han, La sociedad de la transparencia.
Dos textos míos publicados en Cuerdas Ígneas (¿Y si los animales respondiesen? –15/5/15-, y Una explicación necesaria –10/9/15-) interpelaron de manera directa a las autoridades de la Universidad de Guadalajara, por motivos distintos, aunque relacionados al texto de Inés M. Michel, y el resultado fue el mismo: el silencio. Otro más se había publicado en La Jornada Jalisco y Milenio (18/08/14), tampoco hubo respuesta. Seguramente no la habrá para este escrito, pero que quede constancia y que las y los lectores que nos siguen en este Blog sepan a qué nos confrontamos cuando hablamos de la Universidad de Guadalajara.

J. Ignacio Mancilla.   



Dra. Ruth Padilla Muñoz (Rectora del Centro Universitario de Tonalá, Universidad de Guadalajara), Dra. María Rodríguez Batista (Directora de la División de Ciencias Sociales y Humanas), Mtra. Graciela Mayagoitia Viramontes (Jefa de Departamento de Humanidades y Artes), Mtra. Jessica Marcelli Sánchez (Coordinadora de la Lic. en Historia del Arte), Mtro. Carlos Correa Ceseña (Padrino de Graduación de la Primera Generación de Historia del Arte), queridas y queridos profesores de la Licenciatura en Historia del Arte que estuvieron presentes en el acto académico del día viernes 12 de febrero, ahora me dirijo a ustedes con el mismo texto (esta vez escrito), con que me dirigí esta semana a quienes ya son egresados de la Primera Generación.

Lo hago por este medio, porque, como ya es por muchas personas conocido, me fue negada la posibilidad de hacerlo dentro de su institución. Y lo hago con el mismo texto porque un escrito no significa lo mismo para todas las personas, el discurso siempre se completa con quien oye, y tiene efecto según quién lo lea o quién lo oiga. 

Aprovecho así, un espacio que he construido con mi padre, docente de la Universidad de Guadalajara también, una de las pocas voces críticas que conozco que ha resistido estoicamente los grandes costes personales de pensar cómo él piensa en un país como México, en un lugar como la universidad pública del Estado de Jalisco, tomada por mafiosos desde hace ya muchas décadas (¿algún día podremos verlos fuera?,  ¿algún día podremos sacarlos? Mi abuelo, Javier Michel, de quién tengo mucho que contar y en otro momento lo haré, creía que sí).

Este espacio, les decía, lo hemos construido juntos, y es un espacio libre, en todos sentidos distanciado de las ataduras de la academia.

Es menester que sepan también, que aunado a la negativa de la Dra. Jessica Marcelli, (a quien, como pudieron leer, también dirijo este escrito), de escuchar lo que tenía que compartir ese día ante padres, madres, familiares, amigos, autoridades universitarias, y alumnos, se ha estado utilizando por su parte información privada y personal, no solo mía, sino de personas muy cercanas a mí, con el objetivo de desacreditarme y, supongo, de arrastrarme a un «debate» moral. Entre otras cosas, se puso en entredicho mi presencia en el acto académico del viernes, argumentando, en el mismo juicio moral del que me niego a participar, que mi presencia no era grata. 

Los invito a tomar un posicionamiento sobre este absurdo, si es que lo quieren y lo pueden hacer.

Me es claro, por qué le incomoda tanto mi presencia (y lo que tenía que decir ese día), a la Dra. Marcelli y a otras autoridades, y porque me es claro es que no toleraré que la discusión se mantenga en ese terreno fangoso de lo moral. Todos los cuestionamientos que en su momento hice a la institución, fueron de orden académico. Por eso les dejo las siguientes palabras, ya por muchos conocidas y compartidas en la red social Facebook (al momento de esta publicación el video original lleva 946 reproducciones), y apelo a lo dicho por la Dra. Ruth, quien entre otras cosas mencionó que la libertad de expresión es algo buscado por esta casa de estudios.

«Porque también somos lo que hemos perdido». Con esa frase termina Amores Perros, la opera prima (y quizá el trabajo más genuino), del ahora multipremiado Alejandro G. Iñárritu.
Esas palabras significan tanto en momentos como este, en días como hoy viernes 12 de febrero, donde se termina algo y comienza otra cosa. Historia del arte – Primera Generación es también quienes se fueron y quienes pertenecen ahora a otras generaciones, pero que estuvieron ahí al principio de lo que hoy culmina. 
Esta primera generación y quienes ahora se graduaron fue una historia de personalidades que se encontraron y coincidieron en la Universidad de Guadalajara. Algunos se fueron muy pronto, pero a todos nos marcó ese encuentro.
Fuimos muchas cosas, y no, no todos fuimos amigos, lo que no nos impidió ser compañeros, y que ese compañerismo prevaleciera en circunstancias difíciles. 
Más que una generación, fuimos en muchos sentidos un grupo, que logró acuerdos y que enfrentó adversidades. Y lo hicimos juntos. 
Por todo ello, ahora que los caminos de cada una y cada uno se separan, me gustaría recordarles lo que se puede lograr uniendo fuerzas con quienes tenemos cerca. Es tiempo de las revoluciones moleculares nos dice Guattari, las grandes ya pasaron. El contexto actual requiere de pequeñas acciones coordinadas en nuestro entorno, en nuestra trinchera. 
Por eso no basta con estar cerca, hay que actuar cotidianamente con quienes están a nuestro lado, amigas, vecinos, compañeras… Por nosotros y por ellos, así como por los que vendrán después de nosotros. 
Ahora que se graduaron pueden hacer historia, y que nuestra vida signifique una contribución a este país que se desmorona, pero que aún así es nuestro, de todas y todos nosotros. 
Seguir peleando hasta el último aliento es sinónimo de victoria, que hoy se hayan graduado es por tanto un triunfo. Recuerden que hay personas que luchan un día y son buenas, hay otras que luchan un año y son mejores, pero hay las que luchan toda la vida, esas son las imprescindibles. El crédito de estas palabras anteriores es, por supuesto, de Brecht.
Y recuerden siempre, por nosotros y por todos los que hoy no están aquí, al maravilloso «V» que cuestionado por Creedy entabla un diálogo con él, que ya está inscrito en la historia del cine:
·    ¡¿Por qué no te mueres?! 
Le increpa desesperado Creedy a este misterioso enmascarado, después de haberlo llenado de balas. 
Y responde «V», tan apacible como siempre:
·    Porque detrás de esta máscara hay algo más que carne, detrás de esta máscara, señor Creedy, hay una idea, y las ideas son a prueba de balas. 
(V for Vendetta, James McTeigue, 2005, EU. Guion de Lana y Andy Wachowski, basado en la novela gráfica de Alan Moore -¡Maestro!- y David Lloyd ).


Viernes 12 de febrero, 2016. (Fecha original). 



Fotograma de V for Vendetta, tomado de: Popcornstime


*La Otra I
 [atea, vegana, feminista,
lectora irredenta,
a la espera del apocalipsis zombi
que dará sentido a mi existencia]

Twitter: @inesmmichel
Foto tomada el 19 de enero de 2015

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