(Des)encuentros y reencuentros

Inés M. Michel*


Tomada de: runrun.es

Reconciliarse, del término latino reconciliare (recuperar, reconciliar).


Pieza propuesta para la lectura de este texto:



Recuperarnos, reconciliarnos, en relación con los otros, con nosotros mismos y con la vida que llevamos. ¿Cuántos (des)encuentros han marcado nuestra vida? ¿Cuándo llegará el momento de recuperar lo perdido, de hacer las paces con aquello que nos lastimó, con todo lo que devino enojo? Pensemos en las peleas y confrontaciones que vengan ahora mismo a la mente. Pensemos también en las coincidencias y acercamientos afortunados. En ambos casos, podremos evocar situaciones provenientes del núcleo familiar, con amistades u originadas en el entorno laboral, quizás en la vía pública, hay tantos frentes en los que peleamos cotidianamente, entre más cercanos, más profundos.

Las heridas causadas por los conflictos trascendentes, ¿son irreparables? Pudiera ser que no, si realmente tenemos la intención de acercarnos, mediante el diálogo sincero, a ofrecer disculpas y/o escuchar a los otros; de intercambiar opiniones que nos lleven por el camino de la reconciliación con las personas, lugares, hechos, con la vida misma que, hay que decirlo con todas sus letras, no resulta nada fácil.

Así, reconciliarse con una ciudad que nos decepcionó en la juventud, con un ser querido a quien nos enfrentamos en una disputa lejana o cercana, con los tropiezos de vida que nos enseñaron tanto y que siguen doliendo, será posible; cada quien, hurgando en su alma encontrará pedazos que hay que recoger y que podrían recomponerse con el pegamento adecuado; sí, la porcelana no será la misma, y por eso vale la pena repararla, pues en la diferencia estará la historia qué contar, así como el aprendizaje y, con un poco de paciencia, la sabiduría adquirida.

Somos a partir de los otros, con los otros, junto a los otros, otros que nos llevan a reconfigurarnos, que nos confrontan también, que nos entienden, que nos malinterpretan, que nos desatienden o que nos ignoran; y sin todos esos otros no quedaría mucho de nosotros. ¿Es tiempo de reconciliarnos con lo que causó rupturas? Cada quien deberá irlo averiguando por su cuenta y en su propio tiempo. 

En il mio tempo pretendo darle lugar a la reconciliación pues así me lo dicta mi conciencia.





Inés M. Michel.

I: inmichel


Ciudad de México, marzo de 2018.

 *[Atea, vegana, feminista,
lectora irredenta,
a la espera del apocalipsis zombi
que dará sentido a mi existencia.]



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