Mostrar el cuerpo



La vileza de la guerra contra las mujeres y la respuesta de algunas protestas donde las mujeres muestran su cuerpo, ¿están relacionadas?
Siento tanto queridas conocidas, amigas, lectoras que a algunas de ustedes les parezca inapropiado ver a manifestantes feministas mostrando su cuerpo, sus pechos, gritando consignas, haciendo pintas… Lamento que sus buenas conciencias y sus argumentos sobre las “protestas serias” les nublen la visión sobre lo importante. ¿Saben lo que significa ser mujer en el mundo?
Ser mujer en muchas regiones significa ser mutilada a corta edad pues no está permitido el placer sexual femenino. En una dolorosa intervención muchas niñas, adolescentes e incluso bebés ven dañada su integridad física de por vida.
Ser mujer significa (y ha significado) que en tiempos de guerra, los cuerpos femeninos pasan a ser botines de soldados y “conquistadores”, que históricamente han llegado a poblados y ciudades violando mujeres, sometiéndolas y, en algunos casos, convirtiéndolas en esclavas sexuales


Exposición sobre feminicidios Zapatos rojos, Elina Chauvet. Foto: Enfoque.

Ser mujer en México significa sobrevivir en un país en el que ocurren en promedio diez feminicidios al día. Un alto porcentaje de las víctimas son agredidas por sus propias parejas o exparejas.
Ser mujer es todavía escuchar en muchos ámbitos que “ese no es lugar para una mujer”; es tener poquísimas referencias de científicas, filósofas, pintoras, escritoras y muchísimas de mujeres pareciendo objetos en publicidad, cine y medios de comunicación en general.
Siento que ustedes, detractoras de los desnudos en las marchas feministas, no vean más que mujeres en tetas hacienda el ridículo, porque yo lo que veo es a mujeres dueñas de sus cuerpos, mostrándolos como casi nunca se muestran, para gritar que sus cuerpos no existen para ser mutilados, ni para ultrajarse o “conquistarse”; me alegra que al menos un grupo de “locas” salga a la calle a gritarle al patriarcado que a pesar de su guerra contra nosotras hay mujeres luchando y mostrando que su cuerpo no es para el deleite masculino y que se ha convertido en un estandarte político. Mostrarse en tetas no es esta vez para ellos, no se trata de anuncios de autos ni de instrumentos del capital, sino de mujeres libres.

Octava Marcha de las Putas, Puebla, México. Foto: EFE.

 
Cada una tiene su propia forma de entender el feminismo, pero juntas podemos demostrar que la lucha es colectiva. Así que esa rebeldía, esa resistencia me parecen dignas de admiración. Por ello, siento que algunas personas salgan en todo su conservadurismo a decir “sean serias”, cuando me parece que la seriedad no implica lo que esas críticas esgrimen. Se necesita mucho compromiso y seriedad para ir contra los mandatos que quieren a la mujer sumisa, esclava y avergonzada de su cuerpo. Esas mujeres al manifestarse hacen de su cuerpo un lienzo y salen a mostrarnos que hay otras maneras de ser mujeres, que calladitas NO nos vemos más bonitas. Si les escandaliza ver a un cuerpo femenino en este contexto es quizá que la costumbre es observarlo detrás de un escaparate.
Es cierto, hay muchas maneras de protestar, pero mostrar el cuerpo como consigna política es una de ellas, no menos legítima que otras. Yo me reconozco en las mujeres que protestan, en esos otros cuerpos que no son como las figuras femeninas mostradas en la publicidad dirigida a la mirada masculina, son cuerpAs (aunque odien esta forma de escribirlo y acudan enardecidos a la RAE) que se adueñan de la calle a su manera, bajo sus propias reglas y quienes alegan que hay cosas más “útiles” que hacer que mostrarse desnudas, deberían saber que entre ellas hay maestras, abogadas, maestras, activistas, que trabajan desde sus espacios por un mundo más justo y equitativo.
Manifestarse con el cuerpo es, además de un actuar político, una manera de subvertir el orden público, esos torsos desnudos no están ahí para deleitar, ni para vender hamburguesas o cerveza, esos torsos incómodos gritan y nos confrontan, toman la calle, toman la palabra, afirmándose, recordando que aquí estamos las mujeres, a pesar del exterminio y de la violencia hacia nuestros cuerpos, a pesar del odio y la misoginia, seguimos aquí.
#SeVaACaer
Inés M. Michel.
I: @inmichel

Ciudad de México, mayo, 2019.

 [Atea, vegana, feminista,
lectora irredenta,
a la espera del apocalipsis zombi
que dará sentido a mi existencia.]


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