(Entrevista con Héctor Hernández y Belinda Aceves, para Aula en resistencia)
“[…] la filosofía debe comenzar no ya con el asombro
sino con el horror; y a quien no esté en condiciones
de sentirlo hay que rogarle no tocar las cuestiones pedagógicas”.
Friedrich Nietzsche
- El actual contexto geopolítico mundial es de una violenta reestructuración de los poderes mundiales; con EUA a la cabeza, pero en una crisis de fondo, que intenta resolver con el recurso, viejo históricamente, pero renovado, de una salvaje “acumulación originaria” (el término, obvio, es de Karl Marx), en la que la rapiña y el robo descarado de recursos naturales y materias primas está a la orden del día.
El ejemplo más claro y reciente —relativamente— es el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores —la madrugada del pasado 3 de enero— por parte del ejército de EUA. De manera cínica —en el sentido moderno de la palabra, según el filósofo alemán Peter Sloterdijk— Donald Trump ha presumido, públicamente, de los beneficios de ese acto ilegal e ilegítimo.
Lo dijo más que claro el miércoles 5 de agosto, en su discurso de Las Vegas y que La Rayuela de La Jornada del 6 de agosto destaca, acertadamente:
“<<¡Amo a Venezuela…! Estamos sacando mucho petróleo de ese país… miles y miles de millones de barriles… y todo lo logramos en una guerra de apenas 48 minutos.>> (Donald Trump en su último discurso este miércoles en Las Vegas)”
Y lo reiteró, en el contexto de su fracaso militar en Irán, el sábado 29 de agosto mediante un “acuerdo histórico” que les permitirá a él y a EUA explotar, con 17 “campos estratégicos”, un “potencial probado de 65 mil millones de barriles de crudo” (La Jornada 29/08/2026).
2. ¿Qué papel juegan China y Rusia en todo esto? ¿Y el bloque formado por Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica y otros países?, conocido por el acrónimo BRICS.

¿Por qué México no entra en este bloque?
3. Este es el contexto de una crisis civilizatoria profunda, ya no solamente del sistema económico y político, sino crisis de fondo, que implica todo el modelo civilizatorio por el que hemos transitado desde hace 100 años , en el que, según José Luis Villacañas, se privilegió el Ser dejando de lado la tierra y el cuerpo: Calentamiento global, crisis ecológica y energética, agotamiento del modelo democrático, concentración excesiva de riqueza y extensión desmesurada de la pobreza, etcétera.
Algo que la crisis sanitaria del COVID-19 de 2020 nos adelantó, de alguna manera: rompiendo las cadenas productivas, de circulación y de consumo.
4. Bien, pues en este marco global habría que situar la crisis de las universidades mexicanas en general y la de la Universidad de Guadalajara en particular. Lo ocurrido recientemente en la UNAM con el examen de admisión es solamente la punta del iceberg.
Los siguientes datos, relativos al examen fallido de la UNAM, son más que ilustrativos respecto al manejo discrecional de recursos públicos en las universidades mexicanas.
Los datos fueron tomados de la columna Dinero, de Enrique Galván Ochoa (La Jornada 06/08/2026):
“El secretario administrativo, Tomás Rubio, desglosó los pagos que se han hecho a la empresa dirigida por el egresado del Tecnológico de Monterrey, Guillermo Elizondo: 1) 27.2 millones se aplicaron a los exámenes de 103 mil 221 aspirantes a bachillerato, y 2) 41 millones 907 mil 830 a las pruebas de 158 mil 558 aspirantes a licenciatura. En el primer caso hubo inconformidades por parte de los estudiantes, y el segundo resultó un fiasco”.
Y ahora quieren pasarle la factura a las y los estudiantes; ¿intentan eximir de responsabilidad a la empresa contratada?
¿Quién decidió ese contrato?
Tiempo después, precisamente en La Jornada de 09/09/2026, también en la columna Dinero de Enrique Galván Ochoa, dicho analista reproduce el siguiente:
“Twitterati
“Y ni pío sobre la adjudicación directa de 100 millones de pesos a Territorium Life. Ni un pétalo etéreo de sospecha, un silencio que delata.
“Edi_GC @alasuroboro”
Las universidades, desde hace buen rato, vienen manifestando crisis diferenciadas, como son diferenciadas las crisis económicas, sociales y políticas de los distintos países.
El fondo de la crisis universitaria tiene que ver, según mi lectura, con la revolución digital y la democratización radical del saber, que está a la mano de un clic, que nos arroja “toneladas de saberes” y “datos” en un instante; poniéndolos a las “disposición” de los usuarios de la web.

Algo que entrevió bastante bien Jacques Derrida (1930-2004), el filósofo de la deconstrucción, desde su conferencia en la Universidad de Stanford (California) en 1998 —que hizo libro en 2001— La Universidad sin condición.
Y que un servidor usó para la elaboración de un texto para mi campaña como candidato a rector general —independiente—por parte del Colectivo de Reflexión Universitaria (CRU), allá por el año 2013, si mal no recuerdo.
5. La Universidad de Guadalajara ha tenido, recientemente, varias crisis, por diversos motivos. Y tiene un hándicap negativo, aunque ha sorteado bien —desde la perspectiva de la cúpula del poder (que se autonombra, paradójicamente, Grupo Universidad, como si la Universidad fuera de ellos)—.
En los hechos la manejan como si lo fuera: sobre todo en lo tocante al manejo discrecional de los recursos; en particular los generados por las empresas para universitarias.
6. Si bien es cierto que el grupo en el poder ha maniobrado y ha salido bien librado de esas crisis, también lo son el desgaste y la ilegitimidad con los que cargan desde hace un buen tiempo.
Y que se hace manifiesto cada 8 de marzo (el Día Internacional de la Mujer) con las pintas que hacen en la rectoría general de la Universidad de Guadalajara —sobre todo denunciando el acoso— a la estatua del capo mayor: Raúl Padilla López.
Por ello no dejan de recurrir a ciertas “violencias”: encubiertas la mayoría de las veces y en ocasiones crudas y abiertas.
Pongo dos ejemplos más que claros: en el contexto de la lucha que dimos, maestros y estudiantes conjuntamente, aunque con una mayoría de estudiantes, porque las y los profesores fueron más “cautos”, en contra de que nos dejaran de pagar las vacaciones a las y los maestros de asignatura, ¿en 2014 o 2015?…
Una alumna de la licenciatura de Antropología, yo daba clases sen ese entonces en esa licenciatura, se acercó a mí, llorando y me dijo, palabras más, palabras menos: maestro qué hago, yo quiero seguir apoyándolos, pero me dicen que no me firman mi carta de intercambio si sigo haciéndolo.
El otro ejemplo es personal, en una de las reuniones, de esa misma lucha, un estudiante de posgrado, no sé si por iniciativa propia u obligado por la institución, que tiene muchas maneras de hacerlo —cuando estaba en el uso de la palabra en un mitin— y después, quiso amenazarme y fue otro alumno de filosofía –que en ese momento estaba en uno de mis cursos— quien salió en mi defensa y lo golpeó.
¡Estas ocurren, todavía en la Universidad de Guadalajara!
¿Se acuerdan del profesor que golpeó a alumnos en una manifestación reciente en la Rectoría General?
¿Acaso se le castigó?
Que yo sepa, no, a pesar de la promesa que hizo la rectora general Karla Planter.
El poder siempre apuesta a la desmemoria.

7. Héctor Hernández y otras profesoras y profesores quisieron dar la lucha por el registro de una planilla, y el sindicato les puso los obstáculos más absurdos, pero muy eficientes.
Héctor mismo me mandó un documento de un fraude hecho en la Universidad de Guadalajara en 2020, en un examen de admisión, mucho antes que el examen tan discutido de la UNAM; puesto en entredicho porque salió mal. Hay notas periodísticas a respecto, que vinculan, también, al exrector de la Universidad de Guadalajara, ahora subsecretario, Ricardo Villanueva Lomelí.
Es una obligación tener una memoria histórica de todas las luchas que se han dado en la Universidad de Guadalajara, en contra del grupo hegemónico que hace y deshace en la Universidad, muchas veces con la complacencia de las autoridades estatales y federales, lamentablemente.
Según algunos medios, el exrector general Ricardo Villanueva estaría implicado en el “suceso lamentable” del examen de admisión en la UNAM; recordemos que es subsecretario de Educación y es uno de los miembros del famoso “Sanedrín”. El pequeño grupo que controla todo lo que acontece en la Universidad de Guadalajara.
8. Mi lectura de lo que sucede en las universidades mexicanas, cada una con su propia historia y singularidad, es que el modelo estructural que rigió hasta ahora ya no da de sí; que la revolución digital y la democratización (relativa, por supuesto) radical del conocimiento, por la web, ya hace inoperante el modo de control caciquil que tienen prácticamente todas las universidades mexicanas.
Cada una con su singularidad, insisto. Modo en el que la Universidad de Guadalajara ha destacado con creces.
9. De este modo hay que entender lo que sucedió con la toma de Canal 11 del Instituto Politécnico Nacional y lo que aconteció y sucede en otras universidades del país: la Universidad Veracruzana (UV), la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) y otras.
10. Nuestra Universidad de Guadalajara tiene una historia muy particular, afianzada en un grupo paramilitar que sirvió de brazo armado del Estado —la Federación de Estudiantes de Guadalajara, que se mutó en Federación de Estudiantes Universitarios, FEU—, sobre todo después del 2 de octubre de 1968, ante el movimiento estudiantil que fue brutalmente reprimido.
11. La Universidad de Guadalajara todo el tiempo brindó su apoyo al gobierno de Díaz Ordaz y luego al de Luis Echeverría Álvarez; su sometimiento fue tal que le dieron a este último un doctorado honoris causa.
Después le fue retirado, cierto, pero dicho doctorado denotó y connotó el oportunismo político con el que se ha movido el Grupo Universidad.
Al grado de que ahora tienen una alianza con Morena. Como antes la tuvieron con el PRI.
12. Y ya para terminar, no me van a creer, pero hubo un tiempo en que los cheques venían con un descuento especial y automático para el PRI. Mucha gente no lo sabe, pero así era.

¡Por un Congreso General Universitario en la Universidad de Guadalajara!
P. D.
Anexo este excelente artículo de La Jornada que aborda el problema del examen de admisión: https://www.jornada.com.mx/2026/09/10/opinion/015a2pol
J. Ignacio Mancilla
Guadalajara, Jalisco, colonia Morelos, a 10 de septiembre de 2026.




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