68, un significante ominoso y que se repite en la historia de la Universidad de Guadalajara
“El proyecto político de Raúl Padilla López, como he dicho
en repetidas ocasiones, empezó desde que fue nombrado
presidente de la Federación de Estudiantes de Guadalajara, FEG,
en 1977. Y tomó una forma inicial a partir de 1979 cuando llegó a
la dirección [d]el Departamento de Intercambio Académico donde
se aparejaban las ideas académicas y la llegada de recursos económicos.
Pero fue sin duda alguna diez años después, cuando llegó a la rectoría de
la UdeG, cuando dejó las cosas claras. Restauró el imperio que hasta
entonces había estado fragmentado en varias corrientes, lideradas por
expresidentes fegistas, después de la muerte de Carlos Ramírez Ladewig”.
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Hermenegildo Olguín Reza
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¡Ay, el 68!
¡Ay, la Universidad de Guadalajara (UdeG)!
¡Ay, el Grupo Universidad!
¡Tan fuera de lugar, no obstante que detenta el poder, pero no la legitimidad!
Si uno entra al Centro Universitario de Ciencias Sociales y de Humanidades (CUCSH) por la puerta número 3, lo primero que visualiza son las grandes iniciales que identifican a nuestro Centro.
Pues bien, sucede que ese letrero fue intervenido (políticamente) con motivo del año de la represión de la que fueron objeto las y los estudiantes que se manifestaron, hace exactamente un año, en la Rectoría General.
Y sucede que, según las y los estudiantes, fueron precisamente 68 las y los estudiantes golpeados.
En el CUCSH hay pegadas, todavía, fotos que identifican a los agresores y las autoridades no han hecho nada, hasta el momento.
Y todo parece indicar que no lo harán.
¿Qué dice la intervención (política) en el letrero?
Un mensaje claro que deja constancia de cómo la represión se da y se repite en la Universidad de Guadalajara.

En la primera C dice, “68 alumnos”, en la U vienen algunos nombres; pero quiero destacar aquí, el de la rectora general, Karla Planter, en tanto ella se comprometió en castigar a los responsables. Y nada de nada.

En la segunda C dice, literalmente: “fueron golpeados” y en la S dice: “el 10 y 11 de septiembre”, es decir, hace un año.

Y, finalmente, en la H las y los alumnos escribieron: “un año después y los culpables siguen impunes”; para cerrar la intervención con: “Justicia”.

Y es que la impunidad campea por el campus del CUCSH pese a que los agresores fueron identificados, desde un principio con fotos y videos; mismos que fueron exhibidos en las instalaciones del CUCSH, a un año de tan deleznable suceso.

¿Por qué las autoridades no hacen nada, pese a que la propia rectora general se comprometió a ello, públicamente?
¡Ay, la política del Grupo Universidad!
¡Tan cerca de la FEG/FEU y tan lejos de la democracia!
Esta es, precisamente, la cuestión y es seguro que eso motivó la intervención del letrero que identifica el campus del CUCSH de la Universidad de Guadalajara.
¿Quién protege a los golpeadores?
¿El grupo autodenominado Universidad?
Todo parece indicar que sí; de otra manera no se entiende cómo, a pesar de que, desde un principio, fueron públicamente señalados y lo siguen siendo, lo que impera, lamentablemente, es la:
I
M
P
U
N
I
D
A
D
O
F
I
C
I
A
L
Sí, muchas cosas, como el acoso, no se castigan en nuestra Universidad.
Ahí están los recientes señalamientos en algunas preparatorias de la UdeG.
Domina una cultura de la transgresión y de la violencia que se ha institucionalizado; desde con la Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG) y ahora con la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU).
Esta es la historia negra de nuestra Universidad a la que apunta la intervención aquí reseñada.
Por otro lado, cabe señalar, que la Universidad tiene trabajadores, estudiantes, profesores e investigadores, hombres y mujeres, maravillosos que florecen incluso en un medio tan adverso.
Y que dignifican, más allá de cúpula dorada tan llena y suficiente de sí y tan cómplice de la represión, la historia de nuestra Universidad.
Y es que la Universidad somos todas y todos y también es nuestra; es del pueblo, que la sostiene con sus impuestos.
¡Por un Congreso General Universitario!
J. Ignacio Mancilla
Guadalajara, Jalisco, colonia Morelos, a 24 de septiembre de 2026.



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