CineCuerdas | Penguin Bloom

Eunice Michel

Para mi cuñada Julieta, cariñosa y solidariamente    

¿Cómo ser resiliente? ¿Cómo sostener un proyecto y el deseo de vivir ante las pequeñas, medianas o grandes dificultades de la vida?

Ésa es la pregunta esencial que,  a mi parecer, está presente en esta película recientemente añadida al catálogo de Netflix.

En estos tiempos de pandemia, en el que el cine está sobre todo en casa; pero en los que también la pregunta por la resiliencia está en el primer plano de nuestra cotidianeidad, en un mundo que ya no es el mismo desde la aparición de la Covid-19 en nuestra existencia, Penguin Bloom, nos ofrece un filme que nos recuerda, conmovedora y cotidianamente que vivir vale la pena.

Y lo más interesante, es que la historia, basada en hechos reales, nos muestra cómo es desde la convivencia con un animal herido, una urraca (detalle anecdótico: el director utilizó 10 urracas amaestradas para representar a Penguin), que, curiosamente, vuelve a amar la vida la protagonista, después del terrible accidente que la deja sin volver a caminar.

Fotograma de ‘Penguin Bloom’.

La vida, siempre la vida. Que a veces nos somete a pruebas tan difíciles; pero es justamente la virtud de esta “historia sencilla”, la que nos demuestra que en estos momentos es cuando aparecen esos recursos que no sabíamos que teníamos.

Y sí, por mi parte estoy de acuerdo con el comentario sobre la película que aparece en La Nación, el director hace de la historia basada en un libro sobre los Bloom, escrito por Cameron (Andrew Wilson), el esposo de Sam Bloom (Naomi Wats) “un drama; pero no un dramón” y ésa es otra de las cualidades del filme.

En ningún momento cae en un sentimentalismo fácil ni en una especie de telenovela compasiva sobre la tragedia de la familia. La realización nos muestra, de manera simple y a la vez compleja, ese reto que es la vida, con todas sus complicaciones.

Es de señalar también la participación cada vez mayor de los animales no humanos en este tipo de películas o documentales, como Mi maestro el pulpo que nos muestran otra relación humana con las demás especies que habitan este planeta.

Fotograma de ‘My Octopus Teacher’.

¿Qué tanto la resiliencia está hecha de resistencia también? La humanidad, actualmente, vive tiempos de duelo. Y no sólo por nuestros muertos, todos nuestros muertos en todo el mundo, los más cercanos y los más lejanos,  a consecuencia del virus de la Covid-19.

Estamos también en duelo por un mundo que no volverá a ser el mismo después de esta pandemia. Por el mundo que teníamos y que ya cambió. ¿Para siempre? Yo no sé, como creo que no lo saben ni los científicos ni los pensadores sociales y filósofos de la actualidad. Lo que sí sé, es que en este momento, como la protagonista de Penguin Bloom,  no estaría de más y, al contrario, es esencial que aprendiéramos a vivir de otra manera entre nosotros como especie y con los demás seres vivos que con nosotros habitan este planeta tan devastado y sufrido.

¿O somos también ya una especie en extinción?

Tal vez, y no sé si peco de optimismo, todavía estamos a tiempo de salvarnos a nosotros mismos y a nuestra Tierra y los demás seres con quienes en ella convivimos.

22 de julio de 2021, colonia Morelos, Guadalajara, Jalisco.

Eunice Michel.


Referencias:

Penguin Bloom  (Glendyn Ivin, Australia, 2020 / Broadtalk, Made Up Stories)

Mi maestro el pulpo (Craig Foster, Sudáfrica, 2020 / Netflix).

La Nación. Periódico argentino. La reseña es del 19 de julio de 2021.

Imagen de portada: Fotograma de Penguin Bloom.

4 comentarios sobre “CineCuerdas | Penguin Bloom

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