¿Quiénes somos y… dónde estamos?

Una lectura (intempestiva) de La epidemia como política. ¿En qué punto estamos?, de Giorgio Agamben

“¿Qué es el miedo, en el cual 

los seres humanos parecen 

haber caído hasta tal punto 

que los hace olvidarse de 

sus propias convicciones 

éticas, políticas y religiosas?”.

Giorgio Agamben.

Antes que nada, una disculpa, dado el tema que abordo y también por el destiempo en que lo hago, pero… como todas y todos sabemos, la trágica pandemia paralizó prácticamente todo; y los libros no fueron la excepción.

De ahí que apenas me ocupe de un texto que aborda, precisamente, el peor año de la pandemia, el 2020; aunque vio la luz a comienzos del 2021.

Es de Giorgio Agamben, filósofo italiano, ubicado dentro de la biopolítica, para más señas. Y viene antecedido por una gran polémica fundada en prejuicios y malas opiniones; cuestión que, por supuesto, no demerita en nada los aportes tan significativos al pensamiento contemporáneo de tan insigne filósofo italiano.

La edición es de Adriana Hidalgo y la traducción es de Rodrigo Molina-Zavalía y María Teresa D’Meza Pérez. Se imprimió en Madrid, como ya se dijo, en enero de 2021.

El libro está compuesto de la siguiente manera: una advertencia, 16 pequeños textos fechados (que van del 26 de febrero de 2020 hasta el 30 de octubre de 2020), y que fueron publicados en diversos medios, sobre todo en www.quodlibet.it; 3 entrevistas (una para Le Monde, del 28 de marzo de 2020; otra para la Radio Pública Sueca, del 19 de abril de 2020 y, finalmente, una para la Revista griega Babylonia, del 20 de mayo de 2020). Además de 3 pequeños textos inéditos, sin fecha (Dos vocablos infames, El derecho y la vida y ¿Qué es el miedo?).

Portada de ‘La epidemia como política. ¿En qué punto estamos? / Adriana Hidalgo.

Lo primero que diré es que, si uno no relaciona estos pequeños textos con la investigación de largo aliento (Homo sacer. El poder soberano y la nuda vida, I, 1995) que cierra (es un decir), magistralmente, con El uso de los cuerpos (Homo sacer IV, 2, 2014), es muy difícil ponderar, adecuadamente, el aporte al pensamiento actual de este singular filósofo italiano. Y estoy seguro de que muchas de las tergiversaciones -de buena o mala fe- tienen que ver con esta cuestión; nada banal, por cierto.

Lo segundo es que es imposible dar cuenta de todo lo que pone en juego Giorgio Agamben en estos artículos de esclarecimiento y de lucha de ideas (tan necesaria, por demás), en los que Agamben se posiciona ante el fenómeno de la pandemia; pero, sobre todo, ante las transformaciones y consecuencias políticas que se están operando en las sociedades actuales.

Es desde aquí, cuestión que implica también un posicionamiento de mi parte, que haré mi lectura.

Hechas estas consideraciones previas, va, pues, mi posicionamiento y mi lectura.

¿Cómo centrar el asunto primordial?

No encuentro otra forma de hacerlo, que remitir a uno de los textos inéditos, ¿Qué es el miedo?, en el que el autor sigue, siempre con matices propios, al Maestro de Alemania -para retomar la expresión de Rüdiger Safranski-, es decir a Martin Heidegger; quizás el filósofo más connotado del siglo XX.  

Imagen: Vet Market.

El asunto no es si la pandemia es real o inventada (creada), sino, si seguimos a Agamben, reflexionar sobre las consecuencias políticas de la imposición del Estado de excepción en aras de la bioseguridad y la necesaria conculcación de las libertades y los derechos; a los que, en aras de salvar nuestra vida nuda, hemos accedido, voluntaria o involuntariamente.

Este es el verdadero drama de los tiempos actuales.

Pero conviene introducir, aquí, una cita del libro del que me ocupo; pertenece a uno de los últimos artículos, Cuando la casa se quema (5 de octubre de 2020), en el que Agamben es más que claro y elocuente:

“Es como si el poder buscase asir a toda costa la vida desnuda que ha producido y, sin embargo, por más que se esfuerce en apropiarse de ella y controlarla mediante cualquier dispositivo posible, ya no sólo policial, sino asimismo médico y tecnológico, esta no podrá sino huir de él, ya que es por definición inasible. Gobernar la vida desnuda es la locura de nuestro tiempo. Los seres humanos reducidos a su pura existencia biológica ya no son humanos: el gobierno de las personas y el gobierno de las cosas coinciden” (p. 122).

De este modo, para cruzar lo escrito hasta aquí con otro pensador italiano, Roberto Esposito, tenemos, así, la crisis de los tres grandes paradigmas de Occidente: el de las cosas, el de las personas y el de los cuerpos (confrontar el excelente libro de Esposito Personas, cosas, cuerpos; Editorial Trotta, Madrid, 2017).

Portada de ‘Personas, cosas, cuerpos’. / Trotta.

Desde esta perspectiva, no es casual que, precisamente, Agamben concluya -el propio Agamben, en su Advertencia a El usos de los cuerpos, escribe al respecto: “… una investigación que, como toda obra de poesía y pensamiento, no puede ser concluida, sino solo abandonada (y, eventualmente, continuada por otros)”.-, su larga investigación con El uso de los cuerpos, en la que vuelve del revés la metafísica (es mi lectura); como en su momento lo hizo Lacan con el psicoanálisis en su famoso Seminario El reverso del psicoanálisis (Seminario 17). 

Hay que decirlo, hay 19 años de por medio entre el primer volumen de Homo sacer y el último; una investigación de más de dos décadas, que va más allá de la edición de los textos.

Pero regreso a Agamben, particularmente al texto inédito ¿Qué es el miedo?; en el que, como ya había dicho, sigue, muy a su modo, a Heidegger, para recordarnos cómo es bajo la égida del miedo que nos han sometido y nos han aislado, mediante el temor al contagio.

¿Es posible construir comunidad alguna sin el contacto?

Esta cuestión es fundamental.

Es por el miedo, real o ficticio, que hemos “olvidado” nuestras convicciones éticas, políticas; incluso religiosas, sostiene Agamben.

Para someternos, dócil o rebeldemente, a los mandatos de la bioseguridad, con la que, se nos promete, la vida; sí, pero la vida nuda, cual zombis.

¿Puede la vida, en su sentido más radicalmente humano, ser reducida a la mera sobrevivencia?

Imagen: Gov.si

He aquí el punto nodal de toda la discusión que entabla Giorgio Agamben con las consecuencias políticas de la implantación de la bioseguridad, en todo el mundo (con sus diferencias y matices nacionales); esto a raíz de la pandemia, aunque el proceso ya se venía dando, de alguna manera, en todo el orbe. Él mismo ya lo había advertido con su énfasis en el Estado de excepción, como una característica central de nuestros tiempos. Siguiendo con ello la estela dejada por Walter Benjamin

Y es en este punto que Agamben ha sido, indebidamente, caricaturizado y reducido a una simplicidad que de ningún modo está en su pensamiento, en tanto crítico de las formas de operar de una modernidad democrática, en plena crisis.

De ahí que más allá de la pregunta planteada por Agamben, que da título a uno de sus artículos y al libro todo, ¿en qué punto estamos?, la cuestión es a dónde queremos llegar, como sociedad humana.

Por supuesto que el asunto queda abierto.

Ya veremos en qué deviene todo y en qué nos convertimos lo seres humanos.

Pero… ¿y el deseo humano (ético, político y religioso) de ser mejores y no peores? 

¿Llegaremos a perder, cual zombis, nuestra humanidad?

P. D.

La portada del libro, diseñada a partir de una maqueta de Eduardo Stupía, es más que pertinente; sobre todo si consideramos lo que dice Agamben, en el libro (particularmente en el texto Cuando la casa se quema), sobre el rostro y lo humano. En la portada lo humano se espectraliza, en la medida en que el rostro se cubre, precisamente con el cubrebocas, como una más de las recomendaciones sanitarias en épocas de bioseguridad.

P. D. 2

Ya habiendo terminado el texto, leí un artículo de Víctor M. Toledo, uno de los estudiosos, en serios y más importantes del ecologismo en México, publicado en La Jornada del 5 de abril de 2022 (https://www.jornada.com.mx/2022/04/05/opinion/016a2pol), en el que hace referencia a un proyecto Huerto Roma Verde, en la CDMX, por demás interesante, para construir comunidad desde un horizonte distinto al del paradigma dominante, precisamente en crisis. 

La referencia, que viene al final del texto, por su significación, la reproducimos aquí:

*Véase: https://bit.ly/38uejd9

J. Ignacio Mancilla.

Guadalajara Jalisco, colonia Morelos, a 7 de abril de 2022.   


Nota bibliográfica mínima:

Agamben, Giorgio, Homo sacer I. El poder soberano y la nuda vida, Editorial Pre-textos, Valencia, 1998.

————————-, Homo sacer IV, 2. El uso de los cuerpos, Adriana Hidalgo, Buenos Aires, 2017.

Esposito, Roberto, Personas, cosas, cuerpos, Editorial Trotta, Madrid, 2017. 

Lacan, Jacques, El seminario 17, El reverso del psicoanálisis, Editorial Paidós, Buenos Aires, 1992.

Imagen de portada: Forbes.

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