¿Somos ya una sociedad descorazonada?

“¿Cuándo empieza a resquebrajarse un corazón?

Melancolía habrían dicho los antiguos; depresión

dicen los psiquiatras de hoy día. Nostalgia,

abatimiento, tristeza, morriña, spleen, somnolencia,

lasitud, saudade, son otros tantos de sus nombres

y facetas. Y, al parecer, ningún hombre se libra

de ella en algún momento de su vida: Robert

Burton, en su célebre tratado Anatomía de la melancolía

de 1621, señala que es <<una característica inherente 

al hecho de ser criaturas mortales>>.”  

Ana V. Clavel, Breve tratado del corazón.

Dos hechos recientes, de dimensiones terribles y horripilantes, además de unos relatos de ficción, magníficos y espléndidos, han hecho que me formule la pregunta que da título a estas mis cavilaciones.

Los primeros los leí, como noticias, en La Jornada, periódico que leo de manera cotidiana desde que este apareció, allá por el año de 1984; el 19 de septiembre, exactamente.

Uno tiene un cariz social: el asesinato de los sacerdotes jesuitas y el del guía de turistas; el otro tiene una dimensión más personal, íntima, de alguna manera. Sin que por ello deje de tener su perspectiva social.

Ambos hablan del proceso de descomposición en el que se encuentra nuestro país desde hace años.    

Tobogán en el que entramos, nos metieron de lleno, desde la aciaga “guerra contra el narcotráfico” de Felipe Calderón Hinojosa; que tuvo la intención de legitimarlo en tanto venía de un “fraude electoral” bastante sui generis. Este suele ser el costo social de las imposiciones políticas.

guerra contra el narcotráfico
Caricatura de #Matador.

Los relatos de ficción son de la autoría de Ana V. ClavelBreve tratado del corazón (Alfaguara, México, 2019); todos los relatos giran alrededor del corazón, para bien y para mal.

Es una narrativa trepidante, bastante emotiva -inclusive emocional- que cruza varias historias, viñetas, imágenes intervenidas y demás, que tienen, como motivo central, el corazón. Tan enigmático y metafórico, todavía.

Pero voy por partes.

Regreso a las noticias, dando sus estructuras más generales; sin entrar en detalles, pero sí tomándolas como punto de partida para mi pregunta y mis reflexiones.

Luego iré a la narrativa de Ana V. Clavel, sin detallarla del todo, para no inhibir el que las lectoras o lectores posibles vayan a tan singular texto y lo disfruten, como yo lo hice. De verdad es lo que espero.

Al final haré unas consideraciones generales alrededor de la pertinencia o no de mi pregunta; considerando el mundo todo y no solamente nuestro México, pues el descorazonamiento parece invadir a todo el mundo y en todas partes.

libro de Ana V. Clavel
Portada de ‘Breve tratado del corazón’ / Alfaguara.

En cuanto a la primera noticia, bajo la cabeza: “Matan a dos jesuitas y a guía turístico en templo de Urique”, la entrada de la nota dice así:

“Chihuahua, Chih. Los sacerdotes jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín Mora Salazar fueron asesinados la tarde del lunes en la iglesia del poblado de Cerocahui, en el municipio serrano de Urique, junto con el guía de turistas Pedro Eliodoro Palma Gutiérrez; los pistoleros se llevaron los cuerpos, informó ayer el gobierno de Chihuahua.” (https://www.jornada.com.mx/2022/06/22/estados/028n1est)

Con respecto a la segunda, La Jornada cabeceó: “Anciano dispara y mata a su esposa en restaurante de CDMX”, y la entrada dice así:

“La Fiscalía General de Justicia inició una carpeta de investigación bajo el protocolo de feminicidio, tras la muerte de una mujer de 21 años al interior del restaurante Suntory, ubicado en la calle de Torres Adalid esquina avenida Magdalena, colonia Del Valle, en Benito Juárez.” (https://www.jornada.com.mx/notas/2022/06/23/capital/anciano-dispara-y-mata-a-su-esposa-en-restaurante-de-cdmx/)

Aunque se trata de acontecimientos diferentes, lo que tienen en común es la degradación de las relaciones sociales; llevadas, hoy día, a su extremo.

Más allá de que las heridas y las historias de estas dos notas siguen abiertas, como abierta está la gran herida de más de 100 mil desaparecidas y desaparecidos en nuestro país, dejo por el momento estos terribles acontecimientos, para centrarme en la ficción narrativa de Ana V. Clavel, aunque bella no menos terrible y que me hizo pensar, precisamente, en qué tanto estamos, ya, las y los mexicanos, descorazonados (metafóricamente, por supuesto, sin que por ello la realidad no deje de asomarse, como las dos notas lo ponen en juego).

desaparecidos México
Ilustración: CEPAD, A. C.

Bien, voy a la tarea más difícil, lograr incitarlos a que vayan a leer Breve tratado del corazón, de Ana. V. Clavel.

¿Y por qué hacerlo, necesariamente? 

Por el placer de leer, pero también por lo que nos revela sobre la condición humana a partir de ese órgano tan singular, el corazón, que es el verdadero personaje de estas historias cruzadas.

El texto de Ana V. Clavel está compuesto de la siguiente manera: una Primera parte, con dos capítulos Un corazón simple y Un corazón inquieto; una Segunda parte, también con dos capítulos, Un corazón fuerte y Un corazón puro. Un Corolario y un Epitafio del corazón; además de una Nota bene y los Agradecimientos (145 páginas).


En las narraciones se intercalan los cuentos, excursos, recuadros y cuadros intervenidos, tomados de diversas fuentes. Todos relativos al corazón. 

El único texto que citaré, bajo la exhortación ¡no dejen de leerlo!, es la entrada de Un corazón fuerte (capítulo 3 de la segunda parte), ya que retoma algo de la realidad, para ficcionarla y entrecruzar, con motivo del corazón, todos los otros relatos, haciendo del corazón -el primer órgano que se forma en el embrión humano-, la sede de la grandeza (posible) y la miseria (también posible), de lo humano mismo.

corazón heridas violencia
lustración: Marie D. De Jesús.

Dice así:

“Que la desmiembren a una, que le corten la cabeza, que la pongan en una maleta y la abandonen en los andenes de una estación del Metro… pasa. Pero que además le quiten el corazón condenándola a penar como alma sin rumbo, eso sí está de la chingada. Ni modo de preguntar a vivos y muertos: <<Oiga, ¿no tiene por ahí un corazón que le sobre?>>. Así empieza el peregrinar de una historia. Esta historia” (p. 81).

Toda nuestra historia, hispánica y prehispánica, se agolpa en nuestros corazones, para bien y para mal. Hasta el día de hoy.

Y es toda esta historia, incluyendo la reciente, de feminicidios y desaparecidos, la que hila muy bien Ana V. Clavel, en esta historia y las otras; para, tomando como motivo central el corazón, ir hilvanando sus historias, sus excursos y sus imágenes intervenidas, para ofrecernos un cuadro de corazones completos y desgarrados: por el amor, por el odio, por la desilusión, por el anhelo, por el deseo, por el dinero, etcétera.   

Para ofrecer una visión acertada de lo que Ana V. Clavel pone en juego en su narraciones, excursos, imágenes e intervenciones; habría que tomar el libro y reseñarlo, parte por parte, pero de ninguna manera es la pretensión que aquí persigo.

Más bien intento incitarlos, para que se sumerjan en este singular libro, que tiene diversas caras, como un poliedro (las narraciones mismas, los excursos, los recuadros, las imágenes y sus intervenciones, etcétera), y disfruten de él, pues mucho es lo que nos deja su lectura (en el sentido más amplio de la palabra), en tanto nos reta a que nos ejercitemos como hermeneutas y nos preguntemos por el sentido y sus referencias a la realidad -la lituratierra, diría Lacan- de todas estas historias.

literatura y metáforas
Ilustración: Henn Kim.

Haciendo para ello nuestra propia interpretación de este Breve tratado del corazón.

¿Qué tanto nos toca el corazón?, esto ya depende de cada lector o lectora.

Pero el reto está a la vuelta de 145 páginas.

Lo que sí no puedo dejar de decirles es el complejo entramado de las historias; virtud de Ana V. Clavel.

¿Cómo cerrar esta invitación?

Con el señalamiento de que la narrativa de Ana V. Clavel logra de manera excelsa algo que podría pensarse como imposible, hacer litoral entre la ficción y la realidad; para, así, lo que es real ficcionarlo y lo que es ficción se nos presente, como prodigio de la narración misma, como bastante real.

Es así como nos atrapa, con su narrativa, Ana V. Clavel.

Advertidas y advertidos están, apreciadas y apreciados lectores, de que aquí, en estas historias, también se juega México; para bien y para mal.

El reto de leerla y disfrutarla, estéticamente, pero también existencialmente; es una cuestión que corre por su cuenta.

Y… ya a estas alturas de mis reflexiones, con todo lo que he dicho, no me queda otra que remitir al actual proceso de descorazonamiento; que por estas latitudes se nos presenta como desmembramientos y desapariciones forzadas y enterramientos clandestinos. 

Mientras que en el país del norte el fenómeno se aparece como balaceras asesinas.

De modo que, jugando con el epitafio del corazón (p. 142), no se culpe a nadie de nuestros dislates históricos.

Así las cosas.

J. Ignacio Mancilla

Guadalajara Jalisco, colonia Morelos, a 7 de junio de 2022.


Imagen de portada: Descorazonado, óleo sobre tela, de Indira Castellón / Galería Mónica Saucedo.

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