LÁMPARA DE ACEITE | ¿Murió de miedo? No, murió de espanto

Columna invitada

«La historia es una historia de fantasmas… aquellos espectros que fueron bastante populares y ambientaron la literatura gótica en los siglos XVIII y XIV»

La historia que nos estaba relatando nos tenía a todos con la atención fijada en sus ojos. A decir verdad, nada de lo que estaba diciendo tenía sentido, porque el protagonista de la historia llevaba varios años enterrado debajo de la tierra en el panteón de aquel pueblo, sin embargo, algo nos impedía replicarlo y preferíamos seguir escuchando. Recuerdo que pasaba la media noche y la casona convertida en hotel con tintes góticos en la que habíamos decidido pasar nuestras vacaciones, se hacía más oscura con cada campanada del enorme reloj de piso que teníamos tras nosotros. De sus labios salió una palabra que nos erizó los poros de la piel y, acto seguido, paralizó de tajo nuestros cuerpos, dejando salir un inquietante escalofrío que nos atormentaría por el resto de nuestras vacaciones. Aquella palabra fue «fantasmas». ¿Qué pensarían si les dijera que aquel hombre que yace bajo las tumbas del cementerio, aún se pasea por estas paredes? Pensaríamos que nos estás jugando una broma, se animó alguien a comentar. Oh, no, para nada es una broma, es más, ¿qué pensarían si les dijera que los está mirando en este preciso momento? Nuestras cabezas giraron lentamente como buscando alguna señal de lo que acabábamos de escuchar. Una última pregunta, antes de que vayan a dormir, dijo sutilmente; ¿qué pensarían si les dijera que fue este… fantasma, el asesino de los dos infantes que encontraron en el río la semana pasada? ¡Imposible!, se quejó alguno. Aquellos niños se ahogaron accidentalmente. Una joven temblorosa diría: Yo escuché que en sus caras se les notaba el miedo. Oh, no, querida amiga, nadie muere de miedo, aquellas pobres almas murieron de espanto. 

Decidí comenzar el texto de esta semana de una forma diferente, porque me gustaría que ingresaran conmigo a esas historias de fantasmas que tanto nos aterraban, pero nos dejaban enganchados cuando éramos niños. Esta ocasión les quiero recomendar una cinta canadiense del 2020, inspirada en la aclamada novela gótica del escritor estadounidense, con nacionalidad británica, Henry James, Otra vuelta de tuerca (1898). El filme lleva por título The Turning, pero ha sido traducido como Presencias del mal y la puedes encontrar en Netflix. Cabe destacar que no es la primera vez que esta novela ha inspirado un filme o que haya sido tratada de ser adaptada, incluso podemos mencionar a The Innocents (1961), Otra vuelta de tuerca (1985), Los otros (2001) o el capítulo de la recomendada serie de televisión española Historias para no dormir (1966-1968) de Narciso Ibáñez Serrador, que puedes mirar por Amazon Prime.

La historia es una historia de fantasmas, pero no aquellos que nos atacan a través del recuerdo de nuestro pasado, sino de aquellos espectros que fueron bastante populares y ambientaron la literatura gótica en los siglos XVIII y XIX, donde quedaba en evidencia nuestra falta de comprensión hacia elementos sobrenaturales y de ultratumba. Doncellas desmayadas por visiones fantasmales, viejas y lúgubres casonas gigantescas que guardaban secretos detrás de sus telarañas o ventanales, vientos hilarantes que ambientaban las noches, iluminaciones bajas y solemnes de velas, candelabros o «lámparas de aceite», y lamentos nocturnos y espeluznantes que despertaban a quien estaba destinado a sufrir las experiencias más terroríficas de aquellos escenarios, son algunos de los elementos estéticos que definieron un popular género literario y, por supuesto, uno de los más interesantes para replicarse en el cine.

Cuando hablamos de estos temas, vienen a nuestras memorias nombres como Allan Poe, Horace Walpole, Matthew Lewis, Mary Shelley o Lord Byron, entre muchos otros, puesto que todos fueron exponentes indispensables de la literatura romántica y gótica de su tiempo. Mientras que, del lado del cine, podemos mencionar a Alfred Hitchcock, F. W. Murnau, Tod Browning, Roger Corman, Henri-Georges Clouzot o el «duque del terror», el cineasta mexicano, Carlos Enrique Taboada.

Finn Wolfhard película
Fotograma de The Turning (2020) / NETFLIX.

La cinta que hoy nos ocupa es dirigida por la artista ítalo-canadiense, Floria Sigismondi, quien dirigió The Runaways (2010) y ha realizado videos musicales para David Bowie y Marilyn Manson. Los protagonistas de la tortuosa experiencia son Mackenzie Davis, Brooklyn Prince y Finn Wolfhard, conocido por su participación en la serie Stranger Things.

estreno terror horror cine
Portada de The Turning (2020) / NETFLIX.

«los fenómenos paranormales o no, llevan a los protagonistas a padecer o experimentar un fatal desenlace»

Tal vez sea buen momento para preguntarnos, ¿qué es lo que necesitamos de las historias de terror o porqué nos gustan tanto? Alrededor de los elementos que configuran una historia de tramas góticas siempre deambula expectante el debate de la definición. Esto porque se ha venido abriendo el panorama en torno a los aspectos formales de dichas composiciones literarias. Existe la aclaración de que la literatura de terror está ligada al miedo causado por situaciones o personajes terrenales, como asesinos seriales o episodios de angustia donde la mente es atravesada por momentos de alta tensión y estrés que orillan al pánico. En cambio, la literatura donde la raíz del miedo provenga de personajes sobrenaturales, demoniacos, cósmicos o fantasmales, sería literatura de horror. Por supuesto que es debatible. Lo que no se puede negar es que, por lo regular, en ambos casos, los fenómenos paranormales o no, llevan a los protagonistas a padecer o experimentar un fatal desenlace, algo que se sigue compartiendo, llámese terror u horror, e incluso, actualmente esas distinciones han tendido a romperse, desdibujarse y combinarse, haciendo que el lector o espectador no sepa con exactitud en qué parte del territorio está parado. Esto sucede en el filme de Sigismondi, es por eso que, la directora, ha decidido incluir dos finales a la trama, para que ese lector/espectador vuelva a ceñirse al suelo y decida con qué final se queda.

película de terror netflix
Fotograma de The Turning (2020) / NETFLIX.

Regresemos a nuestra pregunta. Habrá que recordar aquella afirmación de Lovecraft sobre entender al miedo como la emoción más antigua de la humanidad. Es correcto que el aclamado escritor estadounidense aludía al miedo a lo desconocido, sin embargo, ahora podemos sumar que al miedo no solo lo compone lo desconocido sino, además, lo predicho, lo conocido, lo familiar. Tal vez, en esta ambigüedad se esconda nuestra respuesta, puesto que, si como individuos tenemos una clara inclinación a la repetición, es posible que busquemos regresar a nuestro miedo primigenio, ahora por fuentes ya conocidas por todos. Esto podría darle una lectura interesante al tatuaje que lleva nuestra protagonista en el filme, porque no es casual que la figura tatuada sea la de un uróboro, símbolo del que hablé en la Cuerda pasada y que, si no has leído, te invito a hacerlo.

Quiero repetir que no es la primera adaptación que se ha hecho a la novela de James, incluso, estoy a punto de comenzar una miniserie titulada La maldición de Bly Manor (2020), que también se puede encontrar en Netflix y, del mismo modo, está inspirada no sólo en Otra vuelta de tuerca, sino en varias novelas del escritor británico. Ya les contaré mi impresión y también les invito a verla junto conmigo.

La muerte del fantasma

Hace unas semanas leí un espléndido texto de J. Ignacio Mancilla, titulado; Arturo Rivas Sáinz: el gran metaforólogo jalisciense, que pueden leer aquí en Cuerdas Ígneas. Es un texto que resalta la importancia del pensador mexicano como un “hacedor de metáforas”, para después equilibrar a la metáfora con la figura del fantasma. Es decir, si existe una liga estética que pueda dar cuenta de la vida de la metáfora, esa sería la del fantasma. Por supuesto, que esta idea es una metáfora en sí misma, pero me ha parecido cuantiosa en interés, porque eso podría significar que esa búsqueda milenaria hacia el origen de nuestro miedo, sea una búsqueda fantasmal, una búsqueda metafórica. En suma, nuestras historias de fantasmas podrían ser un símbolo de nuestro lenguaje metafórico para vincularnos con eso que ya no existe. Esto significaría que necesitamos el miedo para recordar lo que ha desaparecido, y lo que ha desaparecido siempre es desconocido. Sin embargo, sigue faltando una pregunta por asimilar. ¿Qué sucede con aquello que aún no desaparece, pero que nos causa ese desconocimiento? No son fantasmas, tampoco apariciones porque no existen. Es entonces cuando el fantasma y la metáfora también desaparecen y se envuelven de su propia maldición. ¿Pero qué queda, qué falta? Didi-Huberman lo llama «fasma».

historia henry james
Portada de ‘Otra vuelta de tuerca’ (1898).

Christian Romero.


Imagen de portada: Fotograma de The Turning (2020) / NETFLIX.

Las opiniones vertidas en las columnas invitadas y en las publicaciones especiales reflejan el punto de vista de su autor o autora y no necesariamente el de Cuerdas Ígneas como proyecto de escritura. Para comentarios, observaciones y sugerencias escríbenos a: cuerdasigneas@gmail.com

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s